Adicto a aquello llamado amor
vista cansada de lo desolador,
dependencia del señor,
garrote controlador.
Suave brisa de mis labios,
castigadora intentó sentenciar,
algo que ha habido,
y que no despertará.
Que a veces lo imposible es algo tangible,
y veces que mis dedos me dicen imposible,
otros mi corazón se acongoja,
y de nuevo mi razón se destroza.
Diego Rincón Magaña: 11-05-2010

0 comentarios:
Publicar un comentario