Siento el mal que pude hacer,
todo lo que dije era verdad,
motivos para mentir nunca tendría,
demasiado débil fui, y eso me consumía.
Todas las palabras se consumieron,
sumieron mi aspecto en almas al cielo,
miro al suelo, a la mano no tengo
fuego ardiente ahora toca.
Purgarme entero,
centrarme en lo verdadero,
lo único que quiero,
mi vida, ya no es un sendero.

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